El que teme sufrir ya sufre el temor.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.
La razón puede advertirnos sobre lo que conviene evitar; sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer
Los corazones duros se vencen con súplicas blandas.
1 comentarios:
Ucha ando jugosa, tan lindos los proverbios :P
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